El Barça goleó en el Derbi

El Barça regresa como se fue. Goleando. Pero si me apuran, vuelve hasta mejorado. La intensidad mostrada es la de su mejor época. Aquella que él mismo había patentado. Por eso el equipo de Tito (bienvenido) despachó al Espanyol en media hora,recordándole a Aguirre que sí alguien machaca aquí, va vestido de azulgrana. Logró cuatro goles en el primer tiempo que pusieron el partido cuesta abajo casi de salida, y aprovechó para mandar un recado a cuantos le vigilan y esperan un resquicio de flaqueza: el hambre en la presión vuelve a ser la deseada. La precisión en el pase y la elegancia con el estoque también siguen intactas. Xavi, con una de sus llegadas de puntillas, abrió la lata. Pedro, que no marcaba en Liga desde la primera jornada, hizo un doblete. Y, Messi, fiel a su cita, sentenció de penalti e igualó otro récord personal. El de ocho jornadas seguidas marcando. El Espanyol estuvo; dicen. Pero inquietó casi por compromiso.
Con el duelo encarrilado, el Barça se dedicó a rotar (Xavi fuera) y agradar a su gente, ya de por sí entregada. Y siempre con la portería en el horizonte. No como en años anteriores, cuando el toque sin avanzar resultaba de vez en cuando hasta empalagoso. Dos de los mejores destellos pudieron valer el quinto gol, pero el colegiado anuló por fuera de juego dos combinaciones calcadas. Una entre Messi, Cesc y Pedro por la izquierda. Y otra Thiago, Alves y Pedro por la derecha. El Espanyol seguía corriendo por orgullo y para no hacer más dura la noche a su afición. Mientras, Leo rozó la manita con una falta a la cruceta. Aunque otro gol ya era lo de menos. El objetivo estaba cumplido para el Barça. Recordar que si el vecino sobrevive en mitad de tanto ruido, en la Liga domina su música celestial.

Puedes seguirme en Twitter: @wALter_1602

Comentarios