El Chelsea se sube a la F1.

Es posible que a Sergio Pérez, confeso seguidor azulgrana, hechizado por los encantos de Leo Messi, no le haga demasiada gracia tener que pasear los colores del Chelsea en su monoplaza. Al menos, así de primeras. Porque la herida de la eliminación en las semifinales de la Champions, con el fallo del penalti de su adorada 'Pulga', está aún tierna. Y es que la escudería Sauber y el conjunto londinense han llegado a un acuerdo de colaboración con el que, dice textualmente el comunicado publicado en la página web de los 'blues', 'reforzar su rendimiento deportivo y comercial'.

La alianza tampoco resultará sencilla para Lampard, Terry, Cole y compañía. Hasta ahora sólo tenían ojos en el Mundial de Fórmula 1 para McLaren y sus únicas discusiones eran determinar si Hamilton era más rápido que Button o Button era más fiable que Hamilton. Después de la firma del acuerdo les tocará mirar de reojo y animar al mexicano Sergio Pérez y al japonés Kamui Kobayashi, que llevarán un trozo de corazón 'blue' a más de 300 kilómetros por hora.

El Chelsea confirmó la alianza forjada con el equipo suizo de Fórmula 1, con el que comparte 'el mismo entusiasmo y pasión por el rendimiento deportivo'. El club londinense del multimillonario ruso Roman Abramovich subrayó que con esa colaboración 'única' se forja una relación 'entre dos equipos exitosos a nivel internacional con una herencia fantástica'.

Está previsto que la presentación oficial de ese acuerdo se lleve a cabo en la celebración del Gran Premio de España la próxima semana y, a partir de entonces, el emblema del club de Londres se exhibirá en los bólidos del piloto japonés Kamui Kobayashi y del propio Sergio Pérez.

La entidad británica recordó en su nota que tanto el campeonato de fútbol de la Premier League como las carreras de Fórmula 1 son los deportes 'más seguidos de todo el mundo' y hay programadas más de 20 carreras automovilísticas para el 2012 por todo el mundo.

Según el Chelsea, la nueva alianza se centra en las maneras de reforzar 'el rendimiento deportivo y comercial', lo que incluye 'el intercambio de conocimientos deportivos, la presentación de iniciativas comerciales conjuntas, la comercialización, los eventos, la mercadotecnia y las oportunidades de patrocinio relacionadas'.

El consejero delegado del Chelsea Ron Gourlay dijo que se trata de 'un acuerdo innovador que verá cómo un club de fútbol se alía a una escudería de Fórmula 1 como no ha ocurrido nunca con anterioridad, aunando a dos de los deportes más importantes y uniendo a nuestros seguidores'.

Si a Sergio Pérez no le hace mucha gracia, quién sabe qué hubiera pasado de continuar Pedro de la Rosa, reconocido seguidor culé, en la escudería suiza. Porque lucir los colores del equipo que acaba de dejarte KO en Europa puede ser un duro trago. Eso sí, para la final de la Champions del próximo 19 de mayo, frente al Bayern de Múnich, Peter Sauber y todo su equipo tienen muy claro a quién tienen que animar.

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