Derrota arruinó la fiesta de los Marlins en Miami por las Grandes Ligas


El grito de play ball en las Grandes Ligas se dio el miércoles pasado en un escenario flamante: el Marlins Park, el nuevo estadio de los Marlins de Miami, que también estrenaron mánager en la figura del venezolano Ozzie Guillén.

Toda la ceremonia de apertura de la temporada 2012 y del flamante estadio con techo retractable, construido en el área de la Pequeña Habana, con un costo de $ 500 millones y capacidad para 37.000 espectadores, fue una fiesta, menos el resultado del partido. Kyle Lohse y los Cardenales de San Luis, campeones de la Serie Mundial, silenciaron al público.Lohse no permitió un hit hasta la séptima entrada y lanzó hasta la octava y los Cardenales vencieron 4-1 a Miami para amargar el estreno de su nueva casa. La escultura animada de los Marlins, para festejar los jonrones, no tuvo oportunidad para moverse. El primer embasado de Miami fue en la cuarta entrada, y cuando anotaron en la octava, perdían 4-0..

Comentarios