Flamengo, el mismo que sufrió ante Real Potosí para ganarse un lugar en la fase de grupos, obtuvo su primera victoria en esta ronda y trepó a la cima del grupo 2 de la Copa Libertadores, no sin antes volver a sufrir para ganar a pesar de haber jugado todo el segundo tiempo con un hombre más. Todo gracias a Wagner Love y Ronaldinho, que armaron una buena combinación para que el delantero le regalara amor a su gente y triunfo a su equipo ante Emelec por 1-0 en Río de Janeiro. Ahora, el conjunto carioca suma 4 puntos, los ecuatorianos y Olimpia tienen 3 y Lanús cierra con 1, disputadas dos fechas del torneo.
El generoso planteo de Emelec fue el que dio paso al partido abierto que se dio desde los primeros minutos. Con un ataque integrado por Marcos Mondaini, Luciano Figueroa y Marlon Pavón, buscó jugar lo más lejos de su área y arrimar peligro. Entonces Flamengo, que desde el minuto salió a buscar el partido con la jerarquía de sus individualidades y la llegada de los laterales, debió tomar mayores recaudos defensivos. Así se planteó un partido dinámico, con rápidos traslados en la mitad de la cancha y el balón yendo y viniendo en ambas direcciones.
Lo tuvo primero Figueroa, pero Paulo Víctor desvió la pelota con su pie y en el rebote no pudo Pavón. Lo tuvo también Flamengo, con un remate de media distancia y un tiro libre de Ronaldinho, entre otros intentos de media distancia. Con el correr de los minutos, el partido fue perdiendo la intensidad del inicio, pero la ventaja pudo haber llegado en cualquier avance. Justo antes del cierre, Pavón vio la tarjeta roja y dejó a su equipo con un hombre menos.
Los dos hombres más peligrosos del Fla tardaron apenas 3 minutos para romper la paridad y aprovechar la ventaja numérica en el complemento. Wagner Love lanzó una pared con Ronaldinho y definió ante Esteban Dreer con un zurdazo cruzado, bien ubicado junto al palo. 1-0 y amor del bueno para Flamengo, que impulsado por la conquista, enseguida fue en busca de más ante un rival que no se resignó.
Con orgullo, la visita fue en busca de la igualdad. Ordenado, generoso en el despliegue, hizo que no se notara la desventaja numérica e inquietó aún más que en el primer tiempo. A Flamengo se lo notó perdido por momentos, como no sabiendo de qué manera aprovechar ese futbolista de más. Por eso fue cediendo terreno y pasó más de un susto. Por eso, el conjunto ecuatoriano vio su chance y se animó. No debió padecer tanto el Flamengo, pero al final ganó.
Poco le importó a la gente haber llegado a la punta del grupo. Disconforme con la actitud de su equipo, despidió al equipo con silbidos. Sólo por Wagner Love y Ronaldinho, sus dos máximos valores, el local consiguió el desahogo.

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