Cuando dos equipos salen a jugar pensando en el arco de enfrente, surgen partidos como el de esta noche en Montevideo: abiertos, emotivos, dinámicos, vibrantes. Eso fue precisamente lo que hicieron Peñarol y Universidad de Chile, que empataron 1 a 1, pero que mostraron recursos como para que cualquiera de los dos lo gane. Y no hubiese estado mal. Ahora, Atlético Nacional (que juega el jueves ante Godoy Cruz y tiene un partido menos) lidera el grupo 8 con 6 puntos. La U suma 4, los mendocinos, 3, y Peñarol sumó su primer punto.
Fue tanto el cambio de imagen del local que a pesar de que no se quedó con la victoria, su gente lo despidió con aplausos. Es que se valora la actitud de un equipo que no la tiene nada fácil, pero que sueña con que se den los resultados para que pueda seguir con vida en esta Copa Santander Libertadores. Pero lo del Carbonero fue tan bueno como lo de los Azules, que mostraron destellos de las cualidades que lo llevaron a ganar la Copa Sudamericana el semestre pasado. Un equipo duro, compacto, dificil de vencer.
Los primeros 45 minutos dejaron una buena imagen. Un encuentro entretenido, de ida y vuelta y con situaciones en las dos áreas. A los 21, Andrés Freitas concretó lo que había insinuado minutos antes con un disparo. Y con un tiro de sobrepique, no le dio chances a Johnny Herrera marcó el 1-0 para el Manya. Pero a los 34, Junior Fernandes lo emuló en logro. Es que el delantero también había avisado una jugada antes y, posteriormente y de volea tras una serie de rebotes, selló la igualdad.
La llegada de los goles le dio dinámica al juego y los últimos minutos tuvieron buen ritmo. Con los arcos abiertos y la propuesta ofensiva de ambos, el segundo tiempo vislumbraba cuanto menos buen fútbol y emociones.
Sobre los 10 minutos del complemento, el local dispuso de una triple chance que no pudo capitalizar. Fabián Estoyanoff quedó mano a mano con el arquero, pero el Lolo se demoró y Herrera la desvió al corner. Desde ese envío aéreo surgió Freitas con un cabezazo que tapó nuevamente Herrera, y en el rebote, Zalayeta la tiró por encima del travesaño.
Esa dinámica expuesta en la primera etapa se acentuó. Porque Peñarol, a sabiendas de la imperiosa necesidad de sumar de a tres, fue hacia adelante. Y porque la U, sin replegarse en exceso, juntó las líneas para salir a lastimar con la posesión de la pelota. Además, los dos buscaron variantes en el banco de suplentes como para ganarlo.
Matías Rodríguez tuvo la victoria en el final con un tiro de media distancia, pero Fabián Carini le ahogó el grito desviando al corner. Ya en el descuento, Fernandes pudo haber dejado a su equipo con 10 por una brusca entrada, pero el árbitro optó por amonestarlo.

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