El Santiago Bernabéu vivió una tarde plácida. Acostumbrado a los goles en contra en los primeros minutos, y a sus correspondientes remontadas, la afición del Real Madrid halló en la visita del Racing una jornada de tregua. A los seis minutos, Cristiano Ronaldo ya había puesto con ventaja al Madrid con un cabezazo en el segundo palo, a pase de Kaká, también de cabeza.
El partido transcurrió sin grandes sobresaltos, con el Madrid mandando y el Racing metido en su campo. Gracias al portero Toño, y la falta de nervio del Madrid, los minutos pasaron con el marcador aún apretado. Todo se inclinó de modo irremisible a cinco minutos del descanso. Primero, el Racing se quedó con uno menos por mano de Cisma, que ya había visto anteriormente una tarjeta amarilla por el mismo motivo. Acto seguido, el Madrid amplió su ventaja. Xabi Alonso sorprendió en el saque de una falta, y encontró a Benzema desmarcado en el área. El francés superó a Toño con categoría y Bernardo, aunque lo intentó, no pudo sacar el balón sobre la línea.
La segunda parte trajo una buena noticia al Real Madrid: el regreso de Di María tras casi dos meses ausente por lesión. El argentino volvió como si nada, y regaló al Bernabéu un gol espléndido con un disparo lejano que entró pegado al palo de Toño.
El propio Di María tuvo ocasión de marcar el cuarto, pero falló ante Toño. En la misma jugada, el balón fue a parar a pies de Benzema, que sacó un remate afortunado. Tras tropezar en Bernardo, se convirtió en el definitivo 4-0.
